La batalla contra la humedad: Tu aire acondicionado

Tu casa no está fría, está húmeda

Llevamos un invierno súper húmedo, llueve casi a diario y aunque no llueva los niveles de humedad en el exterior rozan todo el día el 90% y eso lo notamos en nuestro hogar. Esa mezcla de humedad exterior y frío (aunque no sea excesivo) hace que ventilemos poco el interior o abramos las ventanas a un ambiente exterior con exceso de humedad.

Cocinar, ducharse, secar ropa o simplemente respirar produce vapor de agua, y si no podemos ventilar correctamente, ese vapor se concentra. El alto nivel de humedad no solo la sentimos nosotros, que por mucho que nos abriguemos no conseguimos entrar en calor, si no que también se adhiere a nuestras paredes produciendo manchas de moho.

En Climatías queremos enseñarte a usar tu equipo no solo para calentar, sino para «secar» tu hogar y ganar en salud y confort.

¿Por qué sientes frío aunque tengas puesta la calefacción?

¿Has probado alguna vez a calentar un vaso de agua en el microondas? Tarda mucho más que si el vaso estuviera vacío. Pues en tu casa pasa lo mismo.

Si el aire de tu salón tiene mucha humedad, hay millones de partículas de agua invisibles flotando. Tu equipo de aire acondicionado tiene que gastar muchísima más energía en calentar esas moléculas de agua que en calentar el aire seco.

¿Y por qué sientes más frío? La respuesta es la conductividad. El aire seco es un aislante natural (te protege), pero el aire húmedo es un gran conductor térmico. En lugar de mantenerte caliente, el aire húmedo toca tu piel y te «roba» el calor corporal, llevándoselo fuera. Es esa sensación de frío que te cala aunque lleves jersey. Por eso un termómetro en 17ºC en un ambiente húmedo te hace sentir mucho más frío que en un ambiente seco.

A todo esto le sumamos que si el aire es más seco, tu casa se calienta el doble de rápido y tu factura de la luz baja.

Efecto deshumificador: No pongas tu equipo a 25ºC ponlo a 21ªC

Es un error muy común en nuestra zona. Cuando llegamos a casa y sentimos ese frío tan húmedo, le damos al botón de subir temperatura como si no hubiera un mañana. Y esto además de hacernos gastar luz puede llegar a resecar el ambiente en exceso.

Los expertos de Climatías te recomendamos mantenerlo de forma constante a 21°C. A esa temperatura, el equipo de aire acondicionado gestiona la humedad de forma eficiente. Si lo subes demasiado, solo resecarás el ambiente en exceso y crearás un contraste de temperatura que te hará enfermar al salir a la calle.

¿Modo calor o modo DRY?

Esto es algo que nos preguntan a menudo nuestros clientes y creemos que es interesante conocer los detalles para mantener la humedad a raya sin que lo note tu bolsillo. Aquí es donde entra la «magia» de los equipos modernos:

  • Usa el modo CALOR (el sol): Cuando fuera hace frío de verdad. El propio ciclo del equipo irá secando el ambiente mientras te calienta.
  • Usa el modo DRY (la gota): Para esos días de lluvia en nuestra tierra donde no hace tanto frío pero la casa se siente «pegajosa». Actívalo 30 minutos y notarás cómo la sensación térmica cambia por completo sin gastar apenas luz.

Consejos expertos para mantener tu hogar seco y confortable.

Mantén los 21°C: En modo calor, es la temperatura perfecta. No hace falta más para que el aire se «seque», sea confortable para ti y no se asiente en las paredes.

No esperes «al relente»: Enciende tu equipo un poco antes de que caiga la tarde.

Revisa la velocidad del ventilador: La velocidad baja o media ayudará a repartir el aire caliente sin forzar la circulación. Esto hará que la humedad se reduzca de forma progresiva sin que notes un ambiente seco o cargado.

Mejor sesiones suaves y prolongadas: Es más eficaz dejar el equipo funcionando a baja potencia durante varias horas que encenderlo a máxima potencia de forma puntual. Esto mantiene la humedad a raya sin alterar el equilibrio del aire.

Filtros impecables: Si los filtros están sucios, el equipo no puede mover el aire correctamente para procesar la humedad.

Ventila «con cabeza»: En nuestra zona, el momento de abrir ventanas es a mediodía (entre las 13:00 y las 15:00). Abrir a las 8 de la mañana solo sirve para dejar entrar toda la humedad del relente. Además con 10 minutos es suficiente para renovar el aire.

Conclusión: Mantener la humedad a raya en invierno es fácil con tu aire acondicionado

El verdadero confort térmico nace del equilibrio entre temperatura y humedad. Un exceso de vapor de agua intensifica el frío, mientras que un aire demasiado seco resulta irritante. La bomba de calor es una herramienta excelente para estabilizar estos niveles, optimizando el consumo y mejorando tu bienestar. Ajustando correctamente los modos de uso y la ventilación, transformas tu equipo en un sistema de salud ambiental que mantiene tu casa confortable y sin variaciones bruscas. Si necesitas que te asesoremos sobre cómo hacerlo, solo tienes que contactar con nosotros!

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